puppies

Diciembre 5, 2006

Las orquídeas, Col Condesa, Ciudad de México.
Hoy por la tarde he venido a la condesa para que vacunaran a los cachorros. Durante todo el trayecto, vine pensando sobre la posibilidad de que los cachorros estén enfermos.
Esto lo pensé porque antes de salir de casa, vi que algunos de ellos habían hecho del baño con algo de sangre.
Durante el trayecto pensaba en cómo es que era posible que volviera a suceder no que había pasado hace más de un año. No sólo eso, este era el mes de diciembre, un mes muy difícil para mi porque se juntan algunas cosas, por ejemplo que son épocas navideñas en las cuales se compran regalos y también el frío es vasto.
Ahora estoy sentado en el café, pensando la suerte que correrán los cachorros, aparentemente tienen una gastroenteritis, pero sin haber hecho un examen de laboratorio no se sabe realmente si no es algo de tipo viral.
Frente a mi tengo el parque México, un ligero viento se cuela por la ventana abierta que tengo al frente, es invierno. No tengo frío.
Aparentemente cuando salí de casa tenía los síntomas de la gripe, por momentos se me habían quitado pero ahorita al recordarlo lo he vuelto a sentir.
Durante mi trayecto en auto ha aparecido el nombre de Dios en mi mente.
…Si Dios permite que vivan, yo…
Yo no creo en Dios, al menos no tengo evidencia de ello.
Y la vida para mi continua su curso, llena de problemas y limitaciones, como lo he dicho por la mañana, no tengo razones para estar feliz, mucho menos con los cachorros enfermos.

Escribe un comentario